Amor y Psique IV (fin)

Esa voz le explicó que por la tarde los corderos salían de sus rediles para descansar y abrevar en la orilla del riachuelo, así que sólo tendría que entrar en los corrales y recoger los copos de lana enganchados en las zarzas.
La segunda prueba fue aun más terrible: la diosa ordenó a Psique llevarle un [...]