Todos tenemos algo que ocultar…

Dexter (1ª Temporada)

En los últimos años la calidad cinematográfico está abandonando progresivamente las grande salas de cine para invadir la pequeña pantalla. No hay más que ver los casos de Perdidos, Mujeres Desesperadas, House, Los Soprano, A dos metros bajo tierra, etc., para darse cuenta de que muchos de los mejores guiones que se hacen hoy en día están orientados a las series de ficción -americanas, por supuesto, en España seguimos a años luz en cuanto a calidad televisiva-.

Entre el aluvión de series de los últimos años hay una que destaca por encima del resto: Dexter. Y lo hace por lo atractivo de su propuesta, la originalidad de la historia, el ritmo de los capítulos, la profundidad de los personajes y los giros de guión con sentido. No hay aquí “fantasmadas” (como por ejemplo en Prison Break, una serie que empezó muy bien pero que cada temporada es menos creíble), ni historias enrevesadas y complejas de entender (como en Perdidos, una serie fantástica, pero que abre continuamente preguntas sin respuesta y cuyo final tendrá que ser muy bueno para no decepcionar a sus millones de seguidores).

La primera temporada de Dexter que acabo de ver cuenta con los ingredientes de las mejores series. Hay una historia principal que ocupa toda la temporada: la búsqueda del “Asesino del camión de hielo”; y al mismo tiempo, en cada capítulo surgen historias paralelas que alimentan la trama y le dan dinamismo, al estilo CSI o House (un caso por día), pero sin la repetición continua de éstas, por otro lado, con hilos argumentales demasiado livianos. Hablando claro: si nos perdemos un capítulo de CSI no pasará nada, pero perdernos uno de Dexter nos puede arruinar la trama.

Y a todo esto… ¿de qué va Dexter? Pues de un asesino en serie muy particular. Un hombre marcado por una experiencia traumática de su infancia que no puede evitar sufrir un instinto asesino. Un vampiro en busca de sangre que elige a sus víctimas entre lo peor de la sociedad, aquellos asesinos que consiguen escapar de la justicia. Pero no se le presenta como un “salvador” -mensaje que sería peligroso- sino como un enfermo que canaliza sus ansias de matar y que es incapaz de mostrar sentimientos. Todo en él es fachada: su trabajo como forense en la policía, su vida familiar, su vida sexual y sus “amigos”, aunque … ¿no tiene todo el mundo algo que esconder?

Aquí la promo de la primera temporada en Cuatro (actualmente se emite los miércoles), donde van por el octavo capítulo de la temporada:

Pero si tenéis prisa y preferís verla en internet, podéis hacerlo en el siguiente enlace (con capítulos en versión original y otros en español): DEXTER. Ahí también podéis ver la segunda temporada, que, según cuentan (yo no la he visto) es todavía mejor que la primera.

Es muy recomendable verla en versión original subtitulada, ya que al estar ambientada en Miami hay mucho spanglish y situaciones en las que la mezcla de idiomas es fundamental

Una respuesta

  1. Hola Nacho!
    Muchas gracias por esta crítica tan detallada sobre Dexter. Estaba estudiando verla y después de la información que nos has dado me voy directa al enlace para ver, al menos, el primer capítulo que es muy tarde ya.
    Un besazo guiriiii!

Escribe un comentario