Porcupine Tree – In Absentia (2002)
Después de años con influencias cercanas a Pink Floyd y el rock progresivo más sinfónico, Porcupine Tree se acercaron en este álbum a terrenos más cercanos al metal (Dream Theather se intuye en alguno de los temas, aunque no porque nos encontremos ante interminables canciones en las que los músicos exhiben su virtuosismo, no hay aquí solos de guitarra que no acaban nunca) e incluso de un rock progresivo que podemos equiparar al que hacen en ocasiones Radiohead.
In Absentia se abre con “Blackest Eyes”, donde ya dejan buena muestra de lo que ha cambiado en el grupo, las bases acústicas habituales en otros discos se mezclan aquí con unas guitarras que suenan compactas y afiladas. “Trains”, sin lugar a dudas la mejor canción del disco y puede que del grupo, ofrece lo mejor de Steve Wilson, ese dramatismo oscuro que muestra un pequeño camino de luminosidad (“El verano pasa siempre sin que nos demos cuenta, enséñame una forma de hacer que se detenga”), que se acentúa el “Lips of ashes” y “The Sound of Muzak”, cerrando una primera parte del álbum en la que imperan los ritmos acústicos y oscuros sobre las guitarras afiladas que parecía anunciar la primera canción. Son quizás los temas más comerciales y asequibles del grupo, y por tanto una buena manera de introducirse en su universo.
“Gravity Eyelid” nos va introduciendo en terrenos más góticos, que, sin embargo, recuerdan a Radiohead en la primera parte de la canción (con una base apenas perceptible y el peso fundamental de la voz de Wilson), para desembocar en un final apoteósico donde las guitarras se elevan para meternos de lleno en las influencias más cercanas al metal progresivo (primera evocación a Dream Theater). Las letras siguen en la línea romántica de las anteriores canciones, (“La gravedad derrumba mis párpados. Trae tu amor, tan joven con tus brazos dorados para que pueda despertarla. Aquí hay un deseo que brilla en la oscuridad”), con ese halo de luz que se eleva sobre las tinieblas. 
En la instrumental “Wedding Nails” (espectacular) se mantiene el tono más crudo, denso y rockero, para enlazar con la más luminosa “Prodigal”, donde la música vuelve a “dulcificarse” y entra en contradicción con una de las letrás más tristes del disco (“Estas son mis ropas viejas. Este es mi nuevo mínimo. Este es el flujo de mi sangre. Esta es mi lápida”), una canción que evidencia más que ninguna la influencia de Pink Floyd y casi enlaza musical y temáticamente con la prácticamente instrumental “3″.
Sin embargo ya hemos entrado de lleno en la parte más difícil del disco de la que es buena muestra “The creator has a mastertape”, con voces y guitarras distorsionadas que nos envuelven en un clima casi de pesadilla del que nos salva el dulce ritmo de la preciosa “Heartattack in a layby” (”Si cerrase mis ojos. Y me quedase dormido en este arcen. Volvería todo a la normalidad. La fiebre cotidiana que hace pasar los días”). El disco se cierra con la inmensa “Strip the soul” (quizás lo que Tool deberían haber buscado en su último disco) y la delicada “Collapse the light into Earth” que cierra la visión apocalíptica que había ido in crescendo en el resto de letras del disco (”No tendré escalofríos si hace frío. No dejaré que las sombras hagan tanto daño. No cubriré mi cabeza en la oscuridad. Y no te olvidaré cuando partamos de aquí”), un mensaje envuelto en una bonita instrumentación basada en violines y un piano acompasado.
En definitiva un gran disco de rock ¿gótico?, ¿progresivo?, que se eleva aún más por encima de su nivel gracias a la magnífica producción. Eso sí, la continua oscilación entre temas guitarreros y temas lentos puede llegar a dispersar a aquellos oyentes menos familiarizados con el universo de Porcupine Tree.

Prodigal
Blackest eyes
Trains
Archivado bajo: Mirada crítica, Música | Etiquetado: dream theater, pink floyd, porcupine tree, radiohead, rock gótico

In Absentia es un gran disco, sin embargo me gustaría acotar el aspecto que más me impresiona de él: existe un concepto alrededor de buena parte de las canciones del disco, que si bien pueden parecer inicialmente románticas, de a poco descubres que describen a un personaje psicopático.
La misma Blackest Eyes: “tengo gente bajo mi cama, tengo un lugar donde todos mis sueños están muertos”, “es tan erótico cuando tu maquillaje se corre”.
Siguiendo ese punto de vista muchas de las canciones van cobrando nuevos significados. Se trata de un trabajo que puede llegar a ser bastante perturbador en ocasiones.
Saludos