Los sonidos del 2007

Por Ignacio Sáenz Albaida.

Un tópico muy habitual entre cualquier oyente “experimentado” es que en el mundo de la música ya está todo inventado. Puede que sea cierto, pero año a año siempre surgen propuestas interesantes, diferentes y que buscan “innovar” dentro de los encorsetados patrones del rock y el pop. A veces es simplemente darle una vuelta de tuerca a lo mismo de siempre, de refrescar los sonidos tradicionales desde un nuevo punto de vista sonoro. Son cinco propuestas, muy diferentes, que resumen lo que ha dado de sí este año 2007 en la mayoría de estilos y que no reflejan los cinco discos favoritos de quien escribe:

Panda Bear – Person Pitch (¿pop?)

Carátula del álbum Person Pitch (Panda Bear).
Noah Lennox, miembro de uno de los grupos más radicales de la escena folk-rock, Animal Collective, se desmarca de las últimas experiencias sonoras de su grupo -también con disco en 2007: Strawberry Jam- y lanza el que quizás sea el disco más “revolucionario” de este año. No encontrarás nada similar en ningún otro artista, ni siquiera viajando hacia atrás en el tiempo. Aquí hay una ensalada de sonidos que van desde los Beach Boys, a la parte más experimental de Brian Eno, a una reunión de hippys colocados. Esto debe ser eso que llaman pop psicodélico. El que sea amante de las melodías fáciles quemará el disco en cuanto lo haya escuchado. Los más críticos acusan a Lennox de repetir el mismo loop en todas las canciones. Otros ven una muralla de sonoridades psicodelicas, estribillos desdoblados, angelicales y brillantes. Tiene el marchamo de las grandes obras maestras: no dejan indiferente a nadie.
Lo mejor: Los más de diez minutos de Bro’s. Toda una experiencia.
Lo peor: No es para todos los públicos.
Una muestra: Comfy in Nautica.

 

Radiohead – In Rainbows (rock)
La “big band” del siglo XXI, el último icono del rock. Los calificativos para Radiohead son inabarcables. Desde que lanzaran su particular crónica del mundo cibernético en la obra maestra Ok Computer, para muchos el mejor disco de los 90, su trayectoria mediática ha ido in crescendo. Primero cambiaron su sonido de manera radical, abrazando la electrónica en Kid A, y ahora han decidido cambiar los patrones de la industria musical.

Carátula del álbum In Rainbows (Radiohead).

Por encima del contenido del disco, lo revolucionario de Radiohead ha sido la forma de distribuirlo. Sin discográficas, los de Oxford decidieron lanzar el disco por Internet, de manera que sus fans pudieran descargarlo por el precio que creyeran conveniente, incluso de manera gratuita. Todavía no hay cifras, pero parece que la jugada les ha salido bien y han dado una publicidad desmedida a un disco que por contenido no es tan relevante. Sobre todo porque Radiohead ya no sorprende como antes. Las canciones recuerdan a las de discos anteriores y no hay grandes temas. Para deslumbrarnos la lánguida despedida de Videotape… ¿Quizás un adiós definitivo?
Lo mejor: Videotape, 15 Step y la recuperación de las guitarras en Bodysnatchers.
Lo peor: La sensación de estar ante una obra menor e irregular.
Una muestra: Videotape.

 

Burial – Untrue (Electrónica)
Otra obra a priori revolucionaria. ¿Crea realmente Burial un nuevo estilo? No lo sé, pero el llamado dub-step-ambient ya tiene su biblia. El dj londinense se destapa en su segundo disco con una obra conceptual en su sonido. Oscuro, agobiante y sugerente. El añadido de las voces soul otorga de matices a las canciones, unos detalles que elevan este disco sobre su álbum de debut. Las reminiscencias más cercanas que pueden intuirse remiten al Mezanine de Massive Attack, no obstante, los de Bristol son mucho más asequibles pese a compartir sonidos oscuros -recuerden Angel.

Carátula del álbum Untrue (Burial).

La mayor cualidad de Untrue se convierte también en su principal hándicap. Las canciones son tan similares que muchos oyentes terminarán aburridos hacia la mitad del disco, sobre todo, cuando su mejor canción, Arcángel, suena en segundo lugar. No obstante la magia de esta música radica en su capacidad para envolver al oyente en las atmósferas que crea. Y eso lo logra con creces desde la primera nota.
Lo mejor: Arcángel.
Lo peor: Termina haciéndose largo y es un disco de digestión lenta.
Una muestra: Archangel.

 

LCD Soundsystem – Sound of silver (dance)
Bienvenida la nueva música de baile. Atrás quedan estilos anquilosados en el pasado como el house, el drum n’ bass, etc. La fusión entre el rock y el dance es lo que impera en las pistas de baile de medio mundo -aquí, salvo en Madrid y Barcelona, por desgracia, bailamos a otro ritmo- y James Murphy y su combo son los adalides de este estilo. Tras un debut apabullante, Sound of Silver confirma que son los nuevos reyes.

Carátula del álbum Sound of Silver (LCD Soundsystem).

Someone Great y Us vs Them mantienen alto el listón de la electrónica, mientras el rock se revitaliza con Watch the tapes. Todo envuelto en 55 minutos de fiesta continua. Sólo una recomendación al señor Murphy: olvídese de los temas almibarados como New York I love you.
Lo mejor: La primera mitad del disco, sencillamente adrenalítica.
Lo peor: Los temas de relleno que siempre cuelan, en esta ocasión New York I Love You.
Una muestra: North America Scum.

El-P: I’ll sleep when you’re dead (rap)
He aquí un disco de hip-hop diferente. Por encima del mainstream de Kanye West -decepcionante este año- y de raperos de guetto como 50 Cent, lo de El-P es otra historia. En este caso mejor y más estimulante. No hay más que ver las colaboraciones -The Mars Volta, Trent Reznor, Cat Power, TV on The Radio…-, para saber que lo que El-P propone aquí es una suerte de sonidos dispares, muy por encima de los recitados de El-Producto, en los que se nota el contagio de influencias entre unos y otros. El resultado es un disco oscuro y gótico, casi agobiante.

Carátula del álbum I’ll sleep when you’re dead (El-P).

Tasmanian Pain Coaster, en la que colabora The Mars Volta, ya demuestra lo que quiero dar a entender. Smithereens y Up All Night son dos muestras de una mezcla perfecta entre el hip-hop vanguardista que propugnan artistas con Madvilliani, con el rap comercial. La colaboración de Trent Reznor (Nine Inch Nails), un habitual de sonidos y sampleados similares a los que inundan este gran álbum, ha sido uno de los referentes a la hora de crear las bases de las canciones (especialmente en Drive). Esa sensación claustrofóbica que transmite el disco termina convirtiéndose en una rémora en la segunda mitad del disco, cuando tanta oscuridad termina por hacer largas las canciones.
Lo mejor: las colaboraciones de Mars Volta, Tren Reznor y Cat Power.
Lo peor: No Kings.
Una muestra: Smithereens (gran vídeo).

One Response to “Los sonidos del 2007”

  1. Nacho escribe algo positivo sobre stereo 78, pleaseeee
    http://www.myspace.com/thestereo78

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